miércoles, 29 de agosto de 2007

Mis cómics, de mudanza.

Hace ya bastante tiempo que me he mudado. De casa de 'papa y mama' a vivir con mi novia. Como todo buen coleccionista (de lo que sea: discos, libros,... cómics) este es un momento muy delicado. Hay que decidir qué se traslada de emplazamiento en primer lugar, qué dejas para más adelánte, qué piensas tirar, pues ya no te interesa,...

La parte de priorizar quizá es la más fácil, todos tenemos unos cuantos tebeos que nos llevaríamos al mismísimo infierno (Miller, Moore, The Spirit, Batman,...). El problema llega cuando tienes que optar por el resto de cómics que sin ser grandes maravillas (ciertas etapas de 'Los cuatro Fantásticos' o de 'Los Vengadores') han tocado tu corazoncito. Esa es la fase en que me encuentro. Cuesta decidir, porque aunque el espacio es un poco mayor que el que ya tenía, las baldas en las que están siendo reubicados mis cómics han demostrado su poca firmeza (son de Carrefour) en a penas cuatro meses y no tengo muy claro cómo organizar tanto tomo y tanto álbum sin que la estantería se venga abajo.

Además surge otra circunstancia: los cómics que desaparecen. En estos momentos tengo unos cuantos números del Daredevil de Brian Bendis 'perdidos' (no se si en alguna isla con osos polares y entidades llamadas 'Jacob' pero no aparecen). Con el agravante de que ni siquiera son números correlativos.

Me apetecía contar esta experiencia en la que todavía estoy metido. Y lo que me queda: creo que este traslado me va a permitir hacer una buena limpieza, pero este es tema para otro post). No estaría mal que alguno de vosotros se animara a contarme cómo fue su mudanza en cuanto al traslado de cómics.

Como, por otro lado, la mudanza está suponiendo recuperar viejos números y colecciones, creo que puede servir de fuente de pequeños comentarios para el Twitter de Mundo Garabato. Os invito a echarle un vistazo de vez en cuando para enteraros de cómo va el tema y que se está salvando de la quema.

1 comentario:

oscar_nexus dijo...

Te sea leve.

Yo ya pese por eso y no es nada agradable ni agradecido.